Preguntas Frecuentes

INAPI es el Instituto Nacional de Propiedad Industrial. Este organismo se encuentra encargado de la administración y atención de los servicios de propiedad industrial en Chile. En este lugar se registran las marcas, las patentes de invención, los modelos de utilidad, los dibujos y diseños industriales, los esquemas de trazado o topografías de circuitos integrados, indicaciones geográficas y denominaciones de origen. El sitio web se INAPI es www.inapi.cl

Un signo distintivo es un elemento que sirve para identificar y diferenciar productos, servicios, actividades o establecimientos de una empresa de los de otras empresas competidoras en el mercado. Dentro de los signos distintivos más conocidos se encuentran las marcas comerciales, marcas colectivas y de certificación y las indicaciones geográficas y denominaciones de origen.

El artículo 19 de la Ley 19.039 establece que una marca puede ser cualquier signo que sirva para distinguir productos o servicios en el mercado. Esto incluye palabras, nombres de personas, letras, números, imágenes, símbolos, colores, sonidos, olores, formas tridimensionales o cualquier combinación de estos. Lo más importante es que la marca sea distintiva y pueda identificar el origen de un producto o servicio de una empresa.

En el contexto del derecho de marcas, los términos «marca débil» y «marca fuerte» se refieren a la distintividad y la capacidad de una marca para ser protegida bajo la ley de propiedad industrial. Así, una marca fuerte tiene más probabilidad de ser registrada en INAPI que una marca débil.

Una marca fuerte posee un alto grado de distintividad y es fácilmente protegible. Las marcas fuertes son únicas y a menudo inventadas (neologismos) o arbitrarias con respecto a los productos o servicios que representan. Estas características hacen que la marca sea fácilmente identificable por los consumidores como fuente de origen de los productos o servicios. Ejemplos de marcas fuertes incluyen «Google» para servicios de internet y «Apple» para productos electrónicos. Estas marcas no tienen una conexión directa con el producto en sí, lo que las hace más defendibles en los tribunales en caso de infracción.

Marcas débiles tiene poca distintividad y es menos protegible. Estas marcas suelen ser descriptivas o genéricas en relación con los productos o servicios que describen. Una marca descriptiva describe directamente una característica, calidad o función del producto o servicio, como «Supermercado Rápido» para una tienda que vende productos al consumidor. Las marcas genéricas son términos que se utilizan comúnmente para el producto o servicio mismo, como «Panadería» para un lugar que vende pan. Estas marcas son difíciles de proteger legalmente porque permitir que una empresa las monopolice privaría a otras empresas de la capacidad de describir sus productos o servicios de manera precisa.

Para elegir una marca fuerte es necesario saber ciertos conceptos que ayudarán a la elección. Así, las marcas más fuertes son aquellas llamadas arbitrarias, más débiles son las evocativas. Las marcas descriptivas y genéricas son consideradas débiles y directamente irregistrables en la mayoría de los casos.

Una marca arbitraria o de fantasía consiste en un signo que no tiene relación con el producto o servicios que se pretende distinguir. Dentro de esta categoría se pueden mencionar, por ejemplo, Apple para computadores. Dentro de esta misma categoría se pueden encontrar palabras inventadas como KODAK para cámaras fotográficas o Amazon para distribución de productos. 

Otro tipo de marcas, con un menor grado de distintividad, son las evocativas. Las marcas evocativas son aquellas que sugieren un producto o servicio, pero los consumidores tienen que utilizar su imaginación para saber la naturaleza del producto o servicio. Por ejemplo, Microsoft para softwares.

Las marcas descriptivas son aquellas que inmediatamente informan de las características de los productos o servicios. En general, las marcas descriptivas son irregistrables y muy débiles. Por lo que elegir este tipo de marcas puede llevar directamente a un rechazo de la solicitud de marca. De manera excepcional, las marcas descriptivas pueden registrarse cuando han adquirido distintividad a través del uso, por lo que los consumidores identifican la marca con un determinado origen empresarial. Marcas descriptivas e irregistrables serían, por ejemplo, Limpio para productos de limpieza o Sabroso para productos alimenticios.

Las marcas más débiles son las llamadas genéricas. Las marcas genéricas simplemente se identifican con el producto o servicio, por lo tanto, son irregistrables. Por ejemplo, es imposible registrar Tijeras para distinguir tijeras o Computador para computadores.

El registro de una marca tendrá una duración de diez años, contados desde la fecha de su inscripción en el registro respectivo. El titular tendrá el derecho a pedir su renovación por periodos iguales durante los seis meses anteriores al vencimiento de su vigencia y hasta seis meses contados desde su expiración.

Una marca en Chile tiene una duración de diez años desde la fecha del registro. Sin embargo, la marca puede renovarse de manera indefinida cada diez años. En teoría, la protección marcaria puede durar de manera indefinida. 

El titular tendrá el derecho a pedir su renovación por periodos iguales durante los seis meses anteriores al vencimiento de su vigencia y hasta seis meses contados desde su expiración. En este último caso, la renovación está sujeta a una sobretasa por renovación tardía.

Las tasas o derechos son los montos exigidos por ley para el registro o renovación de una marca. Conforme el art. 18 bis b) de la ley 19.039 estos ascienden a tres UTM (unidades tributarias mensuales) por cada clase del clasificador de Niza. Una UTM se paga al momento de la solicitud de la marca y las otras dos restantes al final del trámite.

La renovación de registros de marcas estará sujeta al pago de una tasa equivalente a 6 UTM por clase. La acreditación de dicho pago deberá realizarse con la solicitud de renovación. Las solicitudes de renovación presentadas con posterioridad al vencimiento del registro a renovar estarán sujetas al pago de una sobretasa correspondiente al 20% por cada mes o fracción de mes posterior a la expiración del registro.

Las clases de Niza son como categorías estándar para clasificar productos y servicios relacionados con marcas registradas en todo el mundo. Estas clases fueron creadas en 1957 y son manejadas por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. Ayudan a simplificar el proceso de registro de marcas al organizar los productos y servicios de manera uniforme a nivel internacional. La clase que elijas para tu marca dependerá de qué tipo de productos o servicios quieras proteger. Por ejemplo, las bebidas alcohólicas están en la clase 33, mientras que los servicios de reparación o construcción están en la clase 37.

El proceso de registro de una marca se realiza ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI).

El plazo de tramitación dependerá del tiempo de tramitación que tenga INAPI. Generalmente, el tiempo de tramitación oscila entre 4 a 6 meses. Sin embargo, el tiempo de tramitación, asimismo, de la calidad de presentación de la solicitud de patente. Por esta razón, es importante presentar la solicitud lo mejor posible tanto desde un punto de vista formal como sustantivo. Cada deficiencia formal y sustantiva puede implicar que el tiempo de tramitación aumente, debido a que el solicitante debe realizar una gestión para subsanar estas deficiencias formales o sustantiva.

Por ejemplo, si la solicitud no acompaña de forma correcta los documentos que demuestran su representación ante INAPI. La oficina puede observar la solicitud para que acompañe el documento que falta. Así, el trámite puede aumentar más de 30 días hábiles.

De la misma manera, si el solicitante elige una marca que se parezca a otra, su solicitud puede ser objeto de una observación de fondo u oposición que podría alargar el trámite por meses.

La marca no se puede patentar, si se puede registrar. La patente es una forma de protección de invenciones nuevas y que cumplen con los requisitos de la ley de propiedad industrial. La marca, en cambio, protege un signo, palabra o logo. Por lo tanto, las marcas y las patentes protegen cosas diferentes.

Ahora bien, muchas personas hablan de patentar una marca en lugar de registrar una marca, debido a que ambas se parecen en que otorgan un derecho exclusivo de explotación de un invento o de un signo.

Muchas personas consideran que registrar una marca sin asistencia de un especialista es la mejor opción en términos económicos. Ahora bien, esta visión es parcial debido a que no considera la complejidad del trámite.

Conforme a nuestra experiencia, gran parte de los errores cometidos por las personas sin representación son evitables. En efecto, las solicitudes de marcas, como todo derecho de propiedad industrial, son complejas. Las solicitudes de marcas mezclan términos de origen legal, comercial y, muchas veces, palabras técnicas que son totalmente desconocidas para los solicitantes de marcas.

De la misma forma, los errores cometidos pueden ir desde asuntos formales hasta temas de fondo. Cada uno de estos errores puede implicar que el trámite de la marca puede dilatarse. Así, la tramitación de una solicitud sin problemas puede alcanzar en torno a los 5 meses. Sin embargo, una solicitud con problemas puede aumentar los tiempos de tramitación hasta superar el año. Asimismo, errores en aspectos sustantivos como la elección de la marca puede acarrear consecuencias tristes y algunas veces catastróficas. Es bastante, común ver casos en los que una persona ha tenido que cambiar el nombre de su negocio por no hacerse asesorar. Igualmente, la falta de asesoría en temas sustantivos puede llevar al rechazo de la marca en INAPI.

Es importante destacar que al momento de elegir quién te tramitará tu marca en la calidad de las ofertas que te ofrecen. En la actualidad, se pueden encontrar dos tipos de ofertas. Aquellas que te ofrecen un servicio “automatizado” de presentación de marcas. Muchas veces, estas ofertas pueden catalogarse de engañosas. En primer lugar, pueden ofrecer búsquedas o estudios de factibilidad gratis, sin embargo, en la realidad, carecen de la seriedad suficiente y no son confiables. Otros casos, estos servicios entregan resultados superficiales. Por otro lado, muchos de los estudios jurídicos tradicionales ofrecen servicios por los cuales cobran cantidades exageradas.

Marca Star, en cambio, se compromete a prestar un servicio acorde con el plan contratado de la máxima calidad y a un precio justo.

Una persona puede incurrir en múltiples gastos y costos si no registra su marca.

En primer lugar, si usa una marca sin registrar y otra persona registra una marca idéntica o similar para distinguir los mismos productos o servicios, el usuario de la marca sin registrar arriesga pagar los gastos de renombrar o cambiar de marca sus productos, locales, páginas web etc. Efectivamente, el titular de la marca registrada tiene el derecho para excluir del mercado a otros que utilicen la marca sin su consentimiento.

En segundo lugar, el usuario de una marca no registrada similar o idéntica a otra registrada puede hacerse responsable de los daños y perjuicios derivados de la confusión generada por la convivencia de los signos en el mercado. Hay que recordar que la marca registrada otorga a su titular acciones civiles y penales en el caso de infracción. Dentro de las acciones, civiles está la acción de daños y perjuicios.

Por último, el titular de una marca no registrada tiene limitaciones para hacer crecer su negocio. Así, al no tener las garantías legales que concede la marca registrada, en cualquier momento puede verse amenazada su inversión.

Probablemente, su marca pueda ser rechaza. Las marcas registradas deben ser distintivas, es decir, que los consumidores y clientes puedan diferenciar los productos o servicios de una empresa de los de otras. Por esta razón, la regla general, es que no pueden convivir marcas similares e idénticas para productos similares e idénticos.

Por lo anterior, no es recomendable solicitar una marca similar o parecida a otra sin hacer un estudio de factibilidad. El estudio de factibilidad permite determinar si existen otras marcas idénticas o similares para productos o servicios iguales o parecidos. De esta manera, es posible determinar antes de presentar la marca el posible surgimiento de conflictos.

Las marcas como todos los derechos de propiedad industrial solo son vigentes en el territorio donde se registran. Así, las marcas registradas en Chile sólo son válidas en Chile.
Sin embargo, existen sistemas que facilitan el registro de marcas en más de un país, como el sistema de Madrid de marcas. Este sistema permite el registro de marcas en más de 120 países.

Las marcas tienen una vigencia de 10 años desde la fecha del registro. El titular puede renovar su marca cada 10 años de manera indefinida. Por lo tanto, el titular podría tener su marca de manera indefinida renovando la marca cada 10 años.

En Chile, se pueden registrar varios tipos de marcas, incluyendo marcas de producto, marcas de servicio, marcas mixtas que combinan elementos gráficos y palabras, marcas colectivas para grupos o asociaciones, marcas de certificación para indicar calidad o características específicas, marcas sonoras para sonidos distintivos, marcas tridimensionales para formas de productos o envases, y marcas de color para colores particulares asociados con productos o servicios. El proceso de registro está regulado por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) y requiere cumplir con requisitos legales y verificar la disponibilidad de la marca. Se recomienda asesorarse con un profesional de propiedad intelectual para el registro de marcas en Chile.

Registrar tu marca en Chile es fundamental para proteger tus derechos comerciales y mantener una identidad de marca sólida en el país. Te otorga derechos legales exclusivos sobre tu marca, lo que significa que puedes evitar que otros la utilicen de manera similar. Además, tener una marca registrada puede aumentar el valor de tu negocio, facilitar la expansión en el mercado chileno y ofrecerte la posibilidad de defender tu marca legalmente en caso de infracciones. En resumen, el registro de marca en Chile brinda protección legal, exclusividad y valor comercial a tu identidad de marca.

Nuestra legislación concede un conjunto de acciones legales al titular de la marca para defender sus derechos. El titular de la marca puede demandar ya sea en los tribunales de garantía o en los tribunales civiles que el infractor deje de usar la marca (art. 28 y 106 de la Ley 19.039 de Propiedad Industrial). Asimismo, la Ley 19.039 permite que el dueño de la marca pida que le indemnicen los perjuicios sufridos por la utilización ilegal de la marca. Este último caso, se produce especialmente en el caso que el infractor es competidor del titular de la marca.

Si tu solicitud de registro de marca es denegada en Chile, significa que no se aceptó debido a razones como similitud con marcas existentes, falta de distintividad o incumplimiento de requisitos legales. En tal caso, tienes la opción de presentar una apelación para abordar las preocupaciones específicas que llevaron a la denegación. Entender las razones detrás de la denegación es crucial para tomar las medidas adecuadas.

Una oposición de marca es un proceso legal en el que una parte objeta formalmente una solicitud de registro de marca presentada por otra persona o empresa. Esto ocurre cuando existe preocupación por similitud con marcas existentes, incumplimiento de requisitos legales o intereses comerciales en juego. La parte opositora presenta argumentos y evidencia ante INAPI para respaldar su objeción. INAPI evalúa estos argumentos y decide si debe aprobar o rechazar la solicitud de registro de marca en función de las razones presentadas. Este proceso puede ser complejo, y el solicitante de la marca debe necesariamente ser representado por un abogado.

Si tu competidor registró una marca que has creado previamente, es posible que enfrentes restricciones para usarla en el mismo mercado o industria. La propiedad legal de una marca generalmente se concede al primer solicitante que la registra. Puedes explorar opciones como verificar si hay diferencias significativas entre las marcas, negociar un acuerdo con tu competidor para obtener permiso o licencia, considerar una oposición si crees que el registro no debería haber sido aprobado, o desarrollar una marca alternativa.

Sí, es posible que tu marca sea anulada en ciertas situaciones. La anulación implica la revocación del registro de la marca y la pérdida de su protección legal. Esto puede ocurrir debido a la falta de uso continuado de la marca para los productos o servicios registrados, la falta de renovación oportuna, una oposición exitosa presentada por un tercero, la obtención fraudulenta del registro o el abandono voluntario de los derechos sobre la marca. Para evitar la anulación, es esencial cumplir con los requisitos legales, mantener el uso de la marca y responder adecuadamente a las disputas legales si surgen.

Sí, puedes vender tu marca. La venta de una marca implica transferir los derechos de propiedad de la misma a otra persona o entidad a cambio de una compensación acordada. Para llevar a cabo la venta, primero debes valorar la marca, encontrar un comprador interesado, negociar los términos de la venta, formalizar el acuerdo mediante un contrato de compra y venta de la marca, y completar los trámites legales necesarios para transferir la propiedad de la marca al comprador. Es esencial contar con la asesoría de profesionales legales y de propiedad intelectual para garantizar que la transacción se realice de manera adecuada y legal, y que se protejan los derechos de ambas partes involucradas en la venta.

No existe una «marca mundial» que otorgue protección global automáticamente. El registro de marcas es territorial, lo que significa que debes registrar tu marca por separado en cada país o región donde desees protección legal. Aunque existen tratados internacionales, como el Protocolo de Madrid, que simplifican el proceso de registro en múltiples países a través de una sola solicitud, aún debes cumplir con los procedimientos y requisitos específicos de cada jurisdicción. En resumen, no hay una única marca global, pero puedes obtener protección global para tu marca mediante registros individuales en países relevantes y utilizando acuerdos internacionales para facilitar el proceso.

Las marcas registradas en Chile se encuentran disponibles en las bases de datos del Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI). En la plataforma de INAPI es posible realizar búsquedas de marcas idénticas y similares. Es importante destacar que una búsqueda es un proceso complejo, porque no solamente implica encontrar marcas idénticas y similares sino también se deben tomar en cuenta otros factores como los productos o servicios que se desean solicitar, si la palabra buscada tiene mayor o menor distintividad.

La inscripción de marcas comerciales, indicaciones geográficas y denominaciones de origen, estarán afectas al pago de un derecho equivalente a tres unidades tributarias mensuales. Al presentarse la solicitud, deberá pagarse el equivalente a una unidad tributaria mensual, sin lo cual no se le dará trámite. Aceptada la solicitud, se completará el pago del derecho.

Una marca se registra mediante una solicitud presentada ante el Instituto de Propiedad Industrial (INAPI). Este organismo estatal está encargado de tramitar la solicitud y comprobar que las solicitudes cumplen con los requisitos señalados en la Ley 19.039 de Propiedad Industrial.

Las marcas, como todos los derechos de propiedad industrial, se rigen por el principio de territorialidad. Esto significa que la marca registrada en un país solamente es válida para el país que se registra. Ahora bien, existen convenciones internacionales que facilitan y reconocen derechos a las marcas presentadas en otros países. En suma, si bien el registro de marca solamente es válido para un país si existen convenciones internacionales que favorecen la presentación de solicitudes internacionales y reconocen ciertos derechos a las solicitudes extranjeras.

Se utilizan generalmente dos opciones. Cada una de estas alternativas tiene ventajas y desventajas. La primera es presentar la marca en el extranjero utilizando los servicios de un agente en el país respectivo. Así, por ejemplo, si quiero presentar una marca en México, puede contactarme con un profesional que tramite marcas en ese país para que tramite mi marca. La gran ventaja de esta modalidad es que los agentes conocen muy bien la normativa legal y los criterios del país respectivo. A su vez, cuando el solicitante no desee registrar en muchos países puede ser más económicos otras alternativas. La segunda opción es utilizar el sistema de Madrid. Este sistema tiene su origen en dos convenciones internacionales. El Arreglo de Madrid y el Protocolo de Madrid. El sistema de Madrid consiste en la presentación y tramitación centralizada de una marca. Para esto, el solicitante debe presentar una solicitud internacional. Este sistema es conveniente cuándo se desea registrar en varios países a la vez.

Sí, es necesario renovar una marca internacional registrada bajo el Sistema de Madrid. La renovación debe realizarse cada 10 años contados a partir de la fecha en que se presentó la solicitud internacional. Para mantener la protección de la marca en los territorios designados, el titular de la marca debe pagar las tasas de renovación requeridas y cumplir con cualquier requisito adicional que puedan tener las oficinas de marcas de los países designados.

El proceso de renovación implica generalmente el pago de una tasa básica y, en algunos casos, tasas adicionales dependiendo de los países en los que se desea mantener la protección. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), que administra el Sistema de Madrid, ofrece un servicio en línea para facilitar el proceso de renovación, permitiendo a los titulares de marcas realizar y seguir sus renovaciones de forma electrónica.

Una frase de propaganda o publicitaria consiste en un lema destinado a promocionar un producto o servicio. La ley exige que las frases de propaganda deban inscribirse en relación con otro registro ya concedido. Asimismo, no puede haber una frase de propaganda idéntica o similar a la que se pretende registrar. Un ejemplo de frase de propaganda es TOTTUS MES IMPERDIBLE, OFERTAS QUE NO PARAN, registro Nº 1254775, registro base: 788968 para distinguir productos de la clase 16.

En principio, en Chile, no es necesario tener un producto o servicio en el mercado para efectos de registrar la marca. Efectivamente, sin expresión de causa, presentando la solicitud y pagando los derechos respectivos. Por esta razón, en Chile no existe inconveniente en presentar una marca en vistas al lanzamiento de un producto o servicio al mercado. Ahora bien, la marca podrá caducarse o dejarse sin efecto, conforme a la última reforma legal, si la marca no se ha utilizado después de pasado 5 años desde su registro.

Una vez solicitada, la marca comercial debe examinarse para determinar si cumple con los requisitos formales de concesión. El examen formal consiste en el análisis de los aspectos tales como la clasificación, la etiqueta si la hay, y poderes. Ahora bien, una vez aceptada a tramitación y aprobado el examen formal, la solicitud debe publicarse en el Diario Oficial. A partir de la publicación, todo tercero puede manifestar sus objeciones al registro de la marca por alguna de los fundamentos expuestos en el art. 20 de la Ley 19.039. Entre estos fundamentos se encuentran la similitud con alguna marca anterior registrada, que la marca carezca de distintividad o que induzca a error. La presentación de esta objeción u oposición inicia un procedimiento judicial que finaliza con una sentencia emitida por el Director de INAPI. Esta sentencia finalmente puede acoger la oposición y rechazar la marca o desestimar la oposición y conceder la marca.

El examen de fondo consiste en un análisis de la solicitud de marca comercial a la luz de los fundamentos de rechazo consignados en la Ley 19.039. Los fundamentos de rechazo se pueden simplificar en dos. En aquellos que no se pueden registrar por la existencia de un signo distintivo anterior idéntico o similar al solicitado. Por el otro lado, la marca solicitada puede carecer de las características para convertirse en marca registrada como ser de carácter descriptivo o incluir elementos que no se pueden registrar como marcas como la bandera de un país. Como resultado del examen de fondo, INAPI puede rechazar o conceder la marca.

En principio habría que distinguir entre el registro de la marca y la marca misma. El registro de la marca no se puede modificar una vez que la marca ha sido registrada. Además, el art. 26 del Reglamento de la Ley 19.039 señala que la marca debe utilizarse de la misma manera como ha sido registrada. Sin embargo, nada impide al titular de la marca presentar nuevas solicitudes incorporando las modificaciones que estime convenientes.

Los derechos de prioridad en el registro de marcas son un beneficio que te permite «guardar» la fecha en que primero se solicitó registrar una marca en un país, para usar esa misma fecha en otros países más adelante por un periodo de 6 meses. Esto es importante porque, en el mundo de las marcas, quien registra primero tiene el derecho.
Por ejemplo, si se registra una marca en Chile el 1 de enero, y luego se decide registrar la misma marca en México, se tiene 6 meses hasta el 1 de julio para hacerlo usando la fecha del 1 de enero. Esto significa que, si alguien intenta registrar la misma marca en México después del 1 de enero, pero antes del solicitante original, éste tiene prioridad porque la solicitud se considera como si también se hubiera hecho el 1 de enero.

En cierto sentido es obligatorio. El art. 25 de la Ley 19.039 de Propiedad Industrial exige que toda marca inscrita y que se use en el comercio debe llevar en forma visible las palabras «Marca Registrada» o las iniciales «M.R.» o la letra «R» dentro de un círculo. La omisión de este requisito no afecta la validez de la marca registrada, pero quienes no cumplan con esta disposición no podrán hacer valer las acciones penales a que se refiere esta ley. Se debe tener en cuenta que las acciones penales permiten rápidamente reprimir actos que infringen la marca. Por lo tanto, quien no usa esas expresiones pierde una gran herramienta legal.

Es conveniente distinguir si el nombre que se inscribe es el propio o de un tercero. En el caso del nombre propio, en general, no existe inconveniente para registrarlo como marca comercial. Así, bastaría que la persona simplemente presente la solicitud de patente sin otro requisito. Ahora bien, no se puede registrar un nombre propio en el caso que pueda inducir a error. Por ejemplo, alguien llamado Lionel Messi para artículos deportivos, sin ser realmente el famoso futbolista argentino. También, no puede registrar como marca aquellos nombres que sean descriptivos o genéricos. Por ejemplo, el señor Manzano no puede registrar su apellido para distinguir frutas.

Con respecto a la inscripción del nombre, el seudónimo o el retrato de un tercero, es necesario el consentimiento de éste o de sus herederos, si hubiera fallecido. Así, por ejemplo, nadie podría registrar el nombre de Gabriel Boric sin la autorización. Sin embargo, se pueden registrar los nombres de personajes históricos cuando hubieran transcurrido, a lo menos, 50 años de su muerte, siempre que no afecte su honor. Efectivamente, así se ha podido registrar la marca Pedro de Valdivia para servicios de educación sin problemas.

Nuestra ley 19.039 de Propiedad Industrial establece en su art. 27 bis A dos razones por las cuales las marcas pueden perder su efectividad o caducar. La primera es por el no uso de la marca por el lapso de 5 años. Esta falta de uso debe ser dentro del territorio nacional, es decir, el uso de la marca en otros países no se considera para evitar la caducidad. También el uso debe ser para los productos o servicios para los cuales se concedió la marca. La otra razón para que una marca pierda su efectividad es que el titular ha provocado o tolerado que se transforme en la designación usual de un producto o servicio para el que esté registrada, de tal modo que en el curso de las operaciones comerciales y en el uso generalizado del público, la marca haya perdido su fuerza o capacidad para distinguir el producto o servicio al cual se aplique. Se puede evitar este tipo de caducidad, si el titular utiliza visible las palabras «Marca Registrada» o las iniciales «M.R.» o la letra «R» dentro de un círculo.

No, una marca comercial y la razón social de una empresa son dos cosas diferentes, aunque están relacionadas con la identidad empresarial.
La razón social es el nombre legal de la empresa, registrado en documentos legales y utilizada para propósitos oficiales, como contratos, impuestos y registros gubernamentales. Por lo general, incluye información sobre la estructura legal de la empresa, como si es una sociedad anónima, una sociedad de responsabilidad limitada, etc.
La marca comercial, por otro lado, es un nombre, símbolo, diseño o combinación de estos elementos que se utiliza para identificar los productos o servicios de una empresa y distinguirlos de los de otras empresas. La marca comercial se utiliza para crear una identidad de marca y para promover y comercializar los productos o servicios de la empresa.
Si bien pueden ser iguales en algunos casos, especialmente en pequeñas empresas donde el nombre de la empresa es también su marca comercial, en muchas ocasiones son diferentes. Por ejemplo, una empresa puede tener una razón social legal, pero puede vender productos bajo una marca comercial diferente para crear una identidad de marca distintiva en el mercado.

Hasta antes de la reforma de la ley 19.039 por la ley 21.355, se reconocían las marcas de establecimientos comerciales e industriales. Las marcas de establecimiento comerciales consistían en expresiones que pretendían proteger el nombre de una determinada empresa que transaba ciertos productos. Estas marcas protegían más bien la actividad de transar que el nombre de los productos mismos que transan. Por otro lado, las marcas de establecimientos industriales eran expresiones que pretendían proteger el nombre de una determinada empresa que producía ciertos bienes. A diferencia de los otros tipos de marcas, apuntaban a proteger la actividad de producir, más que el nombre de los productos mismos que producían.
En la actualidad, aún existen algunos registros de marcas de establecimientos comerciales e industriales. Conforme a la ley, estos registros deben renovarse como marcas para servicios de comercialización de la clase 35 y de servicios de fabricación de la clase 37.

Una marca colectiva es utilizada por los miembros de una organización para identificar sus productos o servicios y señalar su membresía en este grupo. Esta marca indica que el usuario del signo pertenece a un grupo específico que tiene regulaciones y estándares en común que todos sus miembros deben seguir. Por ejemplo, los productores de una región geográfica específica pueden usar una marca colectiva para comercializar sus productos, indicando origen y calidad.

Una marca de certificación, por otro lado, es utilizada por una entidad que controla o garantiza ciertos estándares, pero que no necesariamente produce o comercializa los productos o servicios. La función de esta marca es certificar características como la calidad, materiales utilizados, modo de fabricación de productos, o prestación de servicios. No es una marca utilizada para indicar origen comercial sino para asegurar que los productos o servicios cumplen con normativas o estándares específicos establecidos por el certificador.

Si alguien cree que un nombre de dominio registrado (.CL) infringe sus derechos, puede pedir que se revoque ese registro ante NIC Chile. Para esto, se debe enviar una solicitud de revocación de manera electrónica a NIC Chile y pagar una tarifa específica por este trámite.
Una vez que se ha pagado la tarifa, NIC Chile comienza oficialmente el proceso para resolver la disputa sobre ese nombre de dominio. Durante este proceso, no se aceptarán otras solicitudes de revocación para el mismo nombre de dominio hasta que se resuelva la disputa actual.
Más información se puede encontrar en www.nic.cl

En nuestro país, no existe una regulación acerca del registro ni uso de marcas generadas por inteligencia artificial como logos, imágenes o diseños. Sin embargo, siguiendo los principios generales de derecho marcario aplicables a nuestra realidad, se puede decir que una persona que registre algunos de estos elementos generada por inteligencia artificial como marca figurativa o marca mixta se convierte en titular de la marca. INAPI, hasta ahora, no objeta la forma de creación de los logos o etiquetas.